El Tesoro de Dios

La niña ALEJANDRA RUZ NAVARRO, estudiante de tercer grado de la Institución Educativa Comunal de Versalles, sede Costa Azul, obtuvo el segundo lugar en un concurso de cuentos a nivel de instituciones realizado por el Centro de Convivencia y auspiciado por la Alcaldía Municipal de Magangué.

Alejandra es una niña de ocho años, le gusta escribir cuentos cortos de forma clara y sencilla para que niños y adultos entiendan su mensaje.

El nombre del cuento con que ganó el segundo lugar es: EL TESORO DE DIOS. Los docentes de la sede Costa Azul nos sentimos orgullosos de contar entre nuestros estudiantes con elementos tan valiosos como nuestra Alejandra.

¡FELICITACIONES!

Aquí publicamos el cuento

Carlitos era un niño muy alegre y trabajador todas las mañanas se levantaba  muy temprano a regar sus plantas que tenía en el patio de su casa, después se iba muy alegre para la escuela, cuando llegaba de la escuela ayudaba a su mamá a recoger agua de un pozo muy lejano porque no había agua en su casa ya que ese pueblo no llegaba agua a la tubería. Carlitos soñaba que sus plantas crecieran rápidamente porque quería que fueran unos árboles  grandes y fuertes para que lo protegiera del sol y el calor.

Una mañana fue a buscar agua al pozo, pero, se llevo una sorpresa; el pozo no lloraba agua y todos en el pueblo estaban muy tristes porque no había agua.

Pasaron muchos días y las plantas estaban marchitas y se estaban muriendo, Carlitos estaba muy triste, lloraba mucho; todos en el pueblo se fueron para otros lugares, pero los padres de Carlitos eran muy pobres y no tenían para irse a otro lugar, ni para comer; arrodillado le pidió a Dios que lloviera para  que sus plantas vivieran y asì Dios le concedió el milagro enviando un fuerte aguacero.

Todas las demás personas regresaron al pueblo y a sus casas de nuevo, el pozo volvió a tener agua.

Sólo la familia de Carlitos  tuvo fe y se quedó allí todo el tiempo y Carlitos siempre le oraba a Dios para que nunca faltara el agua.

Una mañana despertó Carlitos asustado porque escuchaba truenos y relámpagos, salió corriendo a la calle y vio que estaba lloviendo se dio cuenta que caían con la lluvia muchas monedas de oro, salió corriendo hacia  su casa y trajo un valde y una sombrilla para proteger su cabeza de las monedas que caían del cielo.

Recogió muchas monedas y estaba muy feliz porque había llovido y le mostro  a sus padres todo el tesoro que había mandado Dios.

Al día siguiente  fue a buscar a las demás personas del pueblo y les dio muchas monedas de oro y construyeron el acueducto nuevo y ya nunca más  pasaron necesidades de agua y las plantas de Carlitos crecieron y eran  arboles muy hermosos y desde entonces el pueblo se llamó EL TESORO DE DIOS.

Por: Alejandra Ruz Navarro - Grado 3º - Edad 8 años.

Nuestra Independencia

Es veinte de julio de 1810
ya brilla el sol hiriendo las sabanas
por los valles y llanuras van los ríos
rugiendo con sus caudales fríos.

Se nota en este ambiente denso
un cambio total completamente inmenso,
ya se acercan a la esquina de la plaza
los hermanos Morales junto a su amigo Rubio

Van caminando de forma muy oronda
y se acercan con calma al chapetón Llorente
pídenle aquellos en forma muy vehemente
un florero por Dios si quiere ser decente…

Hay que agasajar de forma complaciente
a un visitador llegado de aquel distante oriente
de España tan lejana como ahora la luna
que miran nuestros criollos pensando en la fortuna…

González Llorente trata con forma hiriente
a este grupo de hermanos y al pueblo allí presente
altérense los ánimos en forma fehaciente
y golpes van y vienen acaloradamente

Siguen los atropellos y al cerrar de la tarde
algunos buscan monte para evitar castigos,
no saben lo que esperan cuando llegue Murillo
ni contar esos muertos que queden fríamente.

Al menos por ahora ya todo eso es historia
lo que quedó de aquello, de Cartagena heroica,
de tierra momposina, del Pantano de Vargas,
cerrando en broche de oro un puente en Boyacá.


j.e. Hewitt b.